Operación de cirugía fallida
11 de Marzo de 2008 a las 4:10 • Clasificado en Famosos y famosas
Hola guapetones y guapetona, aquí está vuestra amigo de nuevo a la carga. Esta vez os traigo un documento poco documentado, pero es que las imágenes valen su peso en oro, y llevo unas semanas hipermegaocupado en la construcción de mi chaletito como para deciros más información de quien es esta tipa.
El otro día estaba revisando las imágenes de operaciones fallidas de una organización de denuncias de cirugías, y me vi a esta mujer, a la cual le han hecho un faenón increíble. No sé el nombre de esta mujer, pero es un ejemplo de cómo no operarte. Supongo que con lo que le saque de la demanda a quien le hizo el desaguisado, tendrá renta para el resto de su vida.


Otro ejemplo es Kate Jackson, que no salió muy bien parada de su operación. No sé qué manía de retocarse cuando ya eres guapa de por sí. Si es que, la humanidad nunca está conforme con lo que tiene.

Rose McGowan tampoco salió muy afortunada en su operación, las bolsas de los ojos descolgadas le delatan.

Y algunos ejemplos famosos de cómo no operarte:
Las tetas “naturales” de la pijísima Victoria Beckham. ¡La virgen, una mirando para Cuenca, y la otra para el Cabo Finisterre!

Victoria llegó al cirujano y le dijo: “No escatime en silicona”. Cuidado, que va sacar un ojo a cualquiera. Aquí Victoria en una toma de la peli: “La reina del airbag”.

La verdad sobre Victoria en las imágenes de abajo: Tablas de planchar Victoria Adams (aka La Beckham).

Pero para operaciones fallidas, las de Michael Jackson. De Rey del Pop a Rey de las Malas Operaciones.

Bueno, seguro que ahora mismo tenéis la cara de susto al ver a estos especímenes libres por la farándula de famosos, pero es lo que hay…
Tened cuidado si os operáis algo, no sea que os dejen así. Son un coctel explosivo de belleza venusiana sin par. Más vale quedarse bello e intacto que buscar la belleza plástica con posibles contratiempos.
De deberes para esta semana, daos duchas de agua fría a las 4 de la mañana, estando previamente acostaditos y calentitos en vuestra cama. Para el cutis va fenomenal este contraste, y ya sabéis que para ser bella, hay que sufrir.
Un besote bien gordo, os quiero y me queréis, lo sé. Nos vemos dentro de poco en este espacio de nuevo para desglosaros a esos famosos tan idealizados que tenemos todos, y demostraros que no valen ni un pimiento.


